Como en cualquier arte u oficio, la magia también tiene sus propias reglas. Respetarlas no solo te ayudará a crecer como mago, sino que también demostrará consideración hacia el público y hacia quienes viven de este arte de manera profesional.
Aquí te comparto las más importantes:
1. No desvelar secretos
La tentación de explicar cómo funciona un juego siempre estará ahí. Sin embargo, el secreto es tu arma más poderosa y lo que mantiene viva la ilusión.
Recuerda: el público disfruta porque desconoce lo que ocurrirá y porque se deja sorprender. Esa sorpresa se convierte en magia.
Si alguien te pregunta “¿Cómo lo has hecho?”, puedes salir con elegancia:
- “Muy bien… lo he hecho muy, muy bien.”
- “¿Sabes guardar un secreto? Pues yo también.”
2. Ensaya, ensaya y ensaya
Un milagro de apenas dos minutos requiere horas de ensayo. Solo practicando podrás enmascarar el secreto y ejecutar la rutina con naturalidad. Ensayar no es una opción, es la clave para convertirte en un verdadero mago.
Recuerda que el espejo puede ser tu gran aliado, para ver realmente lo que verá el espectador.
Te recomendamos el espejo de ensayo triple con tapete.

3. No uses la misma trampa dos veces
Si en una misma sesión recurres a la misma técnica o trampa, corres el riesgo de ser descubierto. En caso de repetir un efecto, busca siempre una variante o presentación diferente.
4. Nunca anuncies lo que vas a hacer
La magia se construye sobre la sorpresa. Si adelantas lo que ocurrirá, el público se concentrará en descubrir cómo lo haces. El mago debe ir siempre un paso por delante, no al revés.
5. No repitas juegos
Repetir un mismo juego resta fuerza al impacto inicial. Además, si el público ya sabe lo que va a pasar, el efecto pierde toda la sorpresa.
Esto aplica incluso en diferentes actuaciones: si en el cumpleaños de un primo mostraste un repertorio, intenta variar los juegos cuando actúes en otra fiesta familiar. Mantén siempre fresco tu repertorio.
6. Sé artista, no un “superior”
Tu objetivo no es demostrar poderes, ni mostrarte como alguien “especial”, sino emocionar y divertir.
Un buen mago se siente artista, pero también es accesible, amable y humilde. Recuerda: la magia se disfruta más cuando el público se siente parte de la experiencia, no cuando el mago trata de imponerse.
7. Cuida la puesta en escena
El show no termina en los juegos de magia. También importan los detalles:
- ¿Qué maleta usarás para transportar tus accesorios?
- ¿Qué mesa tendrás en escena? ¿Necesita mantel?
- ¿Habrá sonido o música?
- ¿Qué vestuario proyectará mejor tu imagen de artista?
Con el tiempo irás perfeccionando cada detalle, pero cuanto antes empieces a cuidar tu presentación, más profesional se verá tu magia.
Te aconsejamos seguir nuestro Blog para que puedas continuar viendo nuestros consejos sobre como profesionalizar tu show.
Conclusión La magia no se trata solo de técnicas o secretos, sino de respeto, arte y presentación. Cumplir estas reglas te permitirá crecer como mago y, al mismo tiempo, ofrecer al público la experiencia más valiosa: momentos de ilusión que recordarán siempre.


